REFLEXOLOGIA EN LA MATERNIDAD COMO TERAPIA PREVENTIVA

Mauricio (Moshe) Kruchik

Reflexología y prevención


Hace algunos años, cuando la Reflexología moderna como terapia aún estaba en pañales y era administrada por un puñado de gente con coraje, era casi impensable que tuviera un lugar en el proceso de Maternidad.

Las indicaciones para el tratamiento de Reflexología en la maternidad eran muy precisas: sólo tratar los síntomas, lo que significa sólo cuando los síntomas aparecen.

Sin embargo, los resultados de la aplicación de la Reflexología han demostrado a lo largo de los años que es una excelente forma de terapia con un gran potencial para prevenir el desarrollo de síntomas en todos los órdenes. No es magia ni milagro, puesto que el concepto de prevención está inscrito en la definición de Reflexología como terapia: estimular las propias reservas curativas del cuerpo humano para que éste a su vez promueva el proceso de auto curación, creando Homeostasis.

El problema de la prevención es que si ha sido bien hecha, nunca podrás saber si ese problema específico debía haber realmente aparecido.

Mucha gente prefiere esperar antes de realizar cambios para prevenir un desequilibrio, y sólo actúan en consecuencia cuando aparece la enfermedad o síntomas de una condición determinada, decidiendo solamente en ese momento recibir tratamiento de algún tipo: fármacos, terapias naturales, etc.

El embarazo no es una enfermedad y bajo ningún concepto debe ser tratado como tal. Sin embargo, las limitaciones durante el embarazo para la administración de fármacos son muy grandes y aun para el tratamiento de un resfriado la mujer embarazada debe recurrir a su médico tratante, ya que cualquier fármaco de venta libre puede tener incidencia en el desarrollo del embarazo y del feto.

El embarazo es un período especial en la vida de una mujer en el cual muchos síntomas, patologías y condiciones están en estado latente, sólo esperando el desencadenante correcto para aparecer. Es un largo período, para muchas mujeres tedioso y cansado, en el que aparecen emociones cambiantes y variables: miedo, responsabilidad, ansiedad, stress, por citar algunas. En nuestro tiempo, nadie desea asumir riesgos. La medicina moderna le provee a la mujer una extensa variedad de respuestas a las condiciones que presenta, que tienden a anticipar y evitar la aparición de patologías y disminuir sus riesgos, tanto para la futura mamá como para su bebé.

Un gran esfuerzo está siendo hecho para educar a las futuras madres para que ellas tengan un embarazo seguro y para crear el mejor ambiente posible que lleve a un parto exitoso. Para todos, esta educación tiene un valor agregado: para la madre, porque su bebé se desarrolla en un medio ambiente amigable y armónico. Para el sistema médico porque las condiciones de riesgo implican la necesidad de un cuerpo médico profesional y altamente especializado y por el hecho que el tratamiento de este tipo de casos puede ser muy oneroso para la institución médica tratante y para las respectivas compañías o sistemas de seguros.

Ciertos cambios en el estilo de vida, hábitos nutricionales y ejercicio, para dar un ejemplo, son frecuentemente recomendados e indicados como una parte esencial del proceso del embarazo, con la finalidad de crear el más confortable y seguro escenario de condiciones para el correcto desarrollo del bebé y para la protección de la salud de la futura mamá.

Sin embargo, riesgos y condiciones no piden permiso para aparecer. Los factores de riesgo deben ser tomados en consideración para dibujar el correcto perfil de la futura mamá con el fin de acompañarle durante su embarazo de manera correcta. Muchas veces estas condiciones son manejables, lo que quiere decir prevenibles.

Cómo puede la reflexología ayudar en la prevención de la diabetes gestacional


Tomemos un claro ejemplo de prevención: la Diabetes Gestacional, condición que afecta a acerca de un 3% de las mujeres embarazadas. La Diabetes Gestacional es fundamentalmente un tipo de resistencia a la insulina debido a la intervención de hormonas como PLH – Hormona Lactógeno Placentaria, Cortisol y Estrógenos. La PLH inhibe la actividad de los receptores de insulina y por lo tanto, se genera un proceso de resistencia a la insulina, el cual deriva en altos niveles de glucosa en el flujo sanguíneo. En mujeres sin antecedentes de diabetes o factores de riesgo heredados, esta condición no guarda necesariamente relación con una insuficiencia pancreática. Sin embargo, el cuerpo de la futura mamá necesita aproximadamente hasta tres veces más insulina de la que es capaz de generar para hacer frente a este proceso, transformar la glucosa en energía y mantener su propio equilibrio metabólico.

Pero los excedentes de glucosa, que la madre es incapaz de regular, pasan a través del flujo sanguíneo a la placenta y de allí al feto, que a su vez los absorbe y guarda esos excedentes de glucosa en su hígado, los que se transforman rápidamente en lípidos, lo cual lleva a un crecimiento anormal del feto y a complicaciones como Macrosomía o Distocia de Hombros, lo que lleva frecuentemente a que estos partos terminen en muchos países en una Cesárea o en fractura de la clavícula en el momento del parto.

La pregunta es: Es la Diabetes Gestacional prevenible?

Sí, aunque las opiniones están divididas, de acuerdo al criterio médico que se aplique y a la actitud del terapeuta tratante.

Conocer la historia clínica completa de la futura mamá con suficiente antelación nos puede ayudar a identificar factores y parámetros de riesgo si éstos existen y nos pueden advertir acerca del posible tratamiento a sugerir y a seguir. Por ejemplo: obesidad o serio exceso de peso antes del embarazo, embarazos anteriores con DG, diabetes en la familia, personas de color o de etnias indoamericanas, vida sedentaria, mayor de 25 años, etc. Alrededor de las semanas 18 a 20 la DG comienza a desarrollarse, pero es imposible cuantificarla y diagnosticarla hasta el intervalo de las semanas 24 y 28.

El hecho de conocer los antecedentes de la futura mamá y su estilo de vida, nos alumbra el camino para una mejor prevención. Sería entonces una buena idea recomendar ejercicio, ingesta de líquidos, prevenir el abuso de azúcares (sobre todo del azúcar refinado), carbohidratos simples y observar ciertos cambios estrictos en los hábitos alimentarios durante los primeros meses del embarazo, para disminuir los factores de riesgo antes que la DG pueda ser efectivamente diagnosticada.

Cómo puede la Reflexología ayudar a prevenir la DG?

Al ser la Reflexología una terapia natural basada en el contacto y en la relajación, ofreciendo la relajación necesaria y la actitud comprensiva que debe venir de un Reflexólogo calificado para ello.

Entre otros factores, debemos tomar en consideración el importante rol que las emociones juegan durante el embarazo. Observemos que la DG comienza a desarrollarse una vez que la futura mamá ha pasado el primer mojón de su embarazo, las cruciales primeras 14 semanas de adaptación, diálogo y comunicación umbilical entre madre y bebé, esperanzas, angustias, ansiedad, euforia e ilusiones. La futura mamá es en ese momento una persona que necesita calor humano, comprensión, compasión, solidaridad y soporte. Su sistema endocrino reacciona inmediatamente ante cualquier evento en su vida.

Cuando tratamos a una mujer embarazada en cada período, debemos ser conscientes del tipo de síntomas que ella puede desarrollar en cada etapa del embarazo. Por ejemplo, y siguiendo el ejemplo de la DG, si la futura mamá viene a la terapia por primera vez luego de la semana 16, es necesario pensar en comenzar a equilibrar sus sistemas con el fin de prevenir la aparición de DG.

En adición al buen consejo y a la recomendación de puesta de atención a los factores de prevención como cambios específicos en el estilo de vida, la Reflexología como terapia puede ser de gran ayuda para prevenir y tratar la DG.

La inducción a la relajación es de gran ayuda generalmente para reducir los niveles de glucosa en la sangre, al tiempo que un tratamiento gradual, no agresivo y progresivo del sistema endocrino poniendo el acento en los reflejos del páncreas servirá para estimular la secreción de insulina y como consecuencia permitir la captación de la glucosa en las células y prevenir su alta concentración en la sangre.

Debemos estar alerta en este período ante el hecho que el exceso de insulina en la sangre es generalmente traducido por el cerebro en sensación de hambre. Si pensamos en tener apetito, los seres humanos recurrimos por lo general a la ingesta de hidratos de carbono simples, lo cual desencadena un círculo vicioso. Para evitar el comienzo de este proceso, lo recomendable es ingerir agua cada vez que se sienta apetito e incrementar en la medida de lo posible el ejercicio aeróbico (gimnasia especial, caminatas).

Es importante recordar el estrés natural que acompaña esta situación. Imaginemos la sensación de frustración, ansiedad y privación en un período en el cual deberíamos alentar a la futura mamá a mimarse a sí misma.

Desde el punto de vista de la Reflexología, trabajaremos sobre los reflejos del plexo solar y la técnica metamórfica, con el fin de equilibrar esta ansiedad y frustración y otorgar sensación de plenitud y apoyo. La respuesta del cuerpo ante el estímulo de estos reflejos es por lo general excelente.

  • La Reflexología ofrece una efectiva, segura, amistosa y no invasiva respuesta a casi todas las condiciones que pueden aparecer durante el embarazo y es una excelente y efectiva terapia para trabajar durante los duros momentos del parto. La grandeza de la Reflexología como terapia en el embarazo está tanto en su eficacia y en su capacidad de prevenir síntomas como en el tratamiento de condiciones cuando estas aparecen. Como ejemplo:
  • Anemia, cuyo tratamiento en el embarazo puede derivar en estreñimiento debido a la ingesta de hierro a aquellas mujeres que lo necesiten.
  • Estreñimiento, que no tratado a tiempo puede contribuir a desarrollar hemorroides
  • Hemorroides, que en el momento del parto no son nada recomendables
  • Dolores de espalda
  • Edemas, inflamaciones y retención de líquidos
  • Síndrome del Túnel Carpiano
  • Náuseas
  • Ardor estomacal e hiper acidez
  • Diarrea
  • Dolores de cabeza
  • Fatiga
  • Ayudar a la flexibilización del suelo pélvico y como consecuencia evitar una episiotomía innecesaria
  • Etc...y la lista es larga


Es muy importante para el terapeuta tener una completa historia clínica de su paciente agregado a un conocimiento amplio de la fisiología y patologías del embarazo. Ambos elementos le permitirán contar con una perspectiva de las alternativas más comunes que pueden ocurrir durante el embarazo. De esta manera, el segundo paso será decidir Cuándo, Cómo y Qué hacer.

Para que esto sea posible, debemos saber qué esperar y de qué manera podremos prevenir situaciones de las cuales no obligatoriamente tenemos indicaciones.

A pesar de todo, el embarazo sigue siendo un período impredecible, influido por factores externos e internos desconocidos. Pueden crearse situaciones dramáticas y síntomas de patologías críticas sin haber tenido antecedentes. Estas condiciones son propias del embarazo y de la diada que conforman la futura mamá y su bebé. En este escenario, debemos colocar el acento en aquellas condiciones que limitan cualquier terapia manual o natural y que se transforman en emergencia. Ejemplos de lo antedicho son el desprendimiento de la placenta, la PreEclampsia, la Trombosis venosa profunda (DVT), o el Síndrome HELLP, sólo para citar algunos ejemplos.

Este no es exactamente el momento en que debamos aplicar Reflexología. Cuando las vidas de la futura mamá y su bebé están en peligro, debemos dar un paso al costado y estar allí solamente cuando la luz verde para actuar se nos ha otorgado nuevamente.

La reflexología y la prevención durante el parto


Es la inducción química prevenible y sustituible? Sí, lo es.

En muchas oportunidades, el médico responsable del parto decide administrar una inducción química a la parturienta. Si por ejemplo hay rotura de membranas, el útero no se está contrayendo ni dilatando luego de varias horas o si se comprueba (o se sospecha) estrés fetal, se aplica por lo general Syntocinon (Oxitocina sintética) para inducir las contracciones y como consecuencia provocar dilatación. Las contracciones vienen rápida y repentinamente; son por lo general tan dolorosas, insportables e incontrolables que en la mayoría de los casos no lleva mucho tiempo hasta que la madre clama por una anestesia epidural.

Puede la Reflexología prevenir toda esta intervención química?

Sí, definitivamente.

Reflexología es de gran ayuda para regular las contracciones durante el parto. La estimulación de los reflejos de la glándula pituitaria, el útero y la símfisis púbica logra como resultado una mejor secreción de oxitocina, mejores contracciones del útero y mejor relajamiento de la pelvis. No hay que olvidar que dadas las condiciones ideales de respuesta al estímulo, el útero enviará su pedido a la glándula pituitaria de más oxitocina, ya que esta hormona se secreta basada en una respuesta positiva del órgano objetivo.

La oxitocina, segregada de manera natural y estimulada continuamente con Reflexología viene inmediatamente, aumentando de manera continua y gradual, las contracciones son más soportables y le permiten a la mamá adaptarse de acuerdo a sus propias fuerzas, lo que lleva como corolario una mejor administración de sus energías. Esto lleva en la mayoría de los casos a una dilatación más rápida, ayudando al desarrollo de un parto natural y activo, acortando el tiempo del parto y por lo tanto ahorrándole a la madre varias horas de dolor evitable.

Y esto es solo un ejemplo, ya que todas las alternativas del parto gozan de una solución que brinda la Reflexología:

  • Evitar el catéter para orinar
  • Estimular la peristalsis intestinal (que favorece la evacuación y las contracciones)
  • Regular la temperatura corporal (y así evitar la administración innecesaria de antibióticos cuando el ascenso de la temperatura no es de origen infeccioso)
  • Calmar los dolores de espalda
  • Como técnica de relajación
  • Para liberar la placenta retenida en el momento del alumbramiento
  • Etc.

Cuándo comenzar a tratar


Existe un momento en el cual el espermatozoide se desarrolla y se transforma en un feto; hay un tiempo en el cual la futura mamá se adapta a una vida que se desarrolla dentro de ella. Hay un tiempo en el cual la futura mamá asume la maternidad como un hecho, donde se produce un diálogo entre madre y bebé y en el cual el uno aprende a adaptarse al otro.

Nadie debe interferir en este período. Lleva catorce semanas hasta que el feto culmina la creación de todos sus órganos, luego de las cuales y de acuerdo a las estadísticas, el riesgo de aborto desciende dramáticamente. Las primeras catorce semanas son uno de los mojones más importantes durante el embarazo si no el más importante. La madre ha aceptado al feto. El feto ha aceptado a la madre. El bebé comienza a desarrollarse dentro de su propio medio ambiente, en el cual vivirá otras 26 semanas más.

Personalmente sugiero que aun siendo Reflexología una terapia sana y segura, debemos abstenernos de ofrecer un tratamiento en este primer trimestre a menos que sea una paciente a la que ya le hemos tratado en el pasado y antes del embarazo y de quien tenemos un buen conocimiento.

Dos razones respaldan esta actitud: si algo sucede, por ejemplo un aborto antes de completarse la 14ava. Semana y tú has ofrecido un tratamiento de Reflexología, puedes estar en un serio problema. La Reflexología no ha sido aún reconocida por la gran mayoría de los sistemas de salud en el mundo entero. Esto nos coloca a los reflexólogos en una seria situación en la cual nadie puede probar que somos culpables de haber causado tal aborto, pero al mismo tiempo es muy difícil que alguien nos defienda con total seguridad ni que podamos sentirnos amparados y protegidos.

Si esto sucede, tu carrera como reflexólogo estará en peligro, lo mismo que tu reputación como terapeuta. Pero más que nada, puede ocurrir la terrible e indeseable sensación de haber interrumpido el normal desarrollo de una nueva vida.

Deseo que estas últimas palabras que estoy escribiendo hoy sea obsoletas en muy poco tiempo y que la Reflexología sea una totalmente reconocida e institucionalizada terapia alrededor del mundo. Un camino muy largo ha de ser caminado aun hasta que esto ocurra.

Siempre pienso en la primera regla que aprendí cuando comencé esta carrera hace ya varios años y que hoy es mi regla de oro:

Tu papel principal es el de no causar daño. Solamente después, trata de ayudar a tu paciente a sobreponerse y llegar a su salud óptima.

Copyright Mauricio Kruchik 2006 © Todos los derechos reservados.

Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este artículo sin el expreso y escrito consentimiento del autor.

Doulas.es agradece la colaboración de Mauricio por su consentimiento para la publicación de este artículo. Más información en www.maternityreflexology.net y curso sobre reflexología en Madrid.

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