Los testimonios publicados reflejan el sentir de mujeres que fueron acompañadas por una doula durante su parto. Algunas se han centrado sólo en la parte del acompañamiento y otras han querido relatar todo su parto y parte del embarazo.

Doulas.es recoge estos testimonios como vivencia de estas mujeres, no como modelos de atención sanitaria ni opción de parto.

Si quieres compartir lo que para ti ha supuesto contar con el apoyo de una doula, en esta sección tienes un espacio para ello. Envíanoslo a contacto.

Relato de Lara

Lara

Querida María:

Muchos años antes de quedarme embarazada, tenía el sueño de que mi parto fuera en casa, acompañada de una Doula y de un vínculo íntimo de personas.

Cuando por fin, me quedé embarazada, ya habían sucedido muchos imprevistos.

Había sido operada de una hernia discal y continuaba con dificultades en la espalda.

La mañana que llamé a María estaba semi-inmovilizada en la cama y con una angustia enorme ya que me habían advertido que mi parto debía ser por cesárea.

Hablar con ella fue un bálsamo de paz y tranquilidad. Su respeto, comprensión y apoyo a mi situación fue tan grande que lo tuve claro y pensé; “quiero que esta mujer sea mi Doula”.

Tuvimos muchos encuentros con ella antes del parto y en todos ellos me asombraba su capacidad de empatizar con nuestros sentimientos, su inmenso respeto a nuestra toma de decisiones y sus conocimientos amplísimos sobre todo tipo de cuestiones que le planteábamos.

Cada vez que Maria venía a casa, yo sentía que me fortalecía como mujer y madre, y me daba la tranquilidad de que, en cualquier momento y a cualquier hora, si la
necesitábamos, ella estaría con nosotros.

Todavía recuerdo su “entrar” despacito en la habitación del hospital, el beso tan dulce, la mirada de amor a nuestra bebé, el apoyo al papá, ..., era como un ser mágico que venía lleno de paz y ayuda.

Sin embargo, el momento más difícil y que, con mayor nitidez recuerdo, fue la tarde
que decidí que no podía dar más el pecho.
Me recuerdo exhausta, en tinieblas, con un dolor inmenso, como de agujas, en los
pezones. Asustada, angustiada y, a la vez, liberada de pensar que ese dolor podía
terminarse. Me habló con calma, sopesando posibilidades, entendiéndome,
apoyándome, respetándome, ..., y llevándome de la mano al lugar donde, con el
tiempo, no me arrepintiese de la decisión que iba a tomar: mi corazón.
Con una facilidad asombrosa me hizo retomar el vínculo salvaje con mi hija que
durante unas horas había estado aletargado, confundido, doliente.

Recuerdo el llanto-aullido de dolor liberado que, como un torrente, salió al tomar a mi niña en brazos.

Era una situación delicadísima con nuestros corazones y almas expuestas como antes nunca habíamos sentido.
Y María, nuestra maravillosa Doula, igual que una bailarina de ballet, que al parecer casi sin esfuerzo se levanta sobre sus puntas, supo con una madurez, experiencia y serenidad forjadas en el amor, hacer que nuestra recién estrenada familia superase con suavidad este trance tan comprometido.

Ciertamente, ni mi embarazo, parto ni lactancia fueron como yo deseaba, pero el
destino me hizo un regalo increíble: mi preciosa hija Luz y estar acompañada por la mejor Doula.

Gracias María, te admiramos como profesional y como persona.

Desde Doulas.es queremos agradecer a Lara
su colaboración por darnos permiso para la publicación.
Doula: María Arroyo
Provincia: Madrid
Zona de trabajo: Madrid capital y zona norte
Email: doulas.es@gmail.com
Tlf: 655 94 66 76
Web: doulas.es
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